Cómo medimos

Un observatorio que reconoce sus limitaciones es más creíble que uno que las oculta. Esta página explica exactamente cómo trabajamos, qué criterios usamos y dónde están los límites de nuestros datos.


El registro de casos

Cada hecho que ingresa a la base de datos del OCUHL se registra con nueve campos obligatorios: zona, seccional policial, tipo de delito, intensidad, nivel de verificación, sesgo de la fuente, resumen del hecho, alerta metodológica y fuente de origen.

No todos los casos valen igual. Cada uno recibe un Índice de Confiabilidad (ICC) que pondera cinco dimensiones: calidad de la fuente, nivel de verificación, evidencia audiovisual disponible, cantidad de fuentes independientes que lo registraron y consistencia con los patrones territoriales conocidos. El ICC va de 0 a 100 y determina el peso del caso en el análisis.


Las encuestas propias

Las encuestas del OCUHL no son muestras probabilísticas de la población de Lanús. Son muestras por conveniencia, con sesgo territorial y de acceso digital documentado. Sus resultados expresan tendencias y patrones en construcción — no son representativos en sentido estadístico estricto.

Cada indicador se presenta en modo potencial y se actualiza con cada nueva respuesta. El sesgo territorial está identificado y controlado: Remedios de Escalada concentra la mayoría de los respondentes, lo que refleja la zona de mayor actividad inicial del observatorio.


Los datos oficiales agregados

El OCUHL cruza sus datos propios con información institucional. Estos datos tienen rezagos temporales entre el hecho, la denuncia y el registro formal. Tampoco capturan la cifra negra — el porcentaje de delitos que nunca se denuncia, que en Lanús supera el 35% según nuestra encuesta propia.

Los cruces son orientativos hasta que se disponga del desglose completo por seccional. Se presentan siempre como tales.


Lo que el mapa muestra y lo que no

La densidad de casos en el mapa refleja la distribución de fuentes disponibles, no necesariamente la distribución real del delito. La ausencia de registros en una zona no implica ausencia de conflictividad — puede implicar menor cobertura mediática, menor acceso digital o mayor temor a represalias.

El OCUHL distingue activamente entre “zona sin delito” y “zona sin voz pública”. Esa distinción es parte central de nuestra metodología.


El modelo es replicable

Todo lo que construimos en el OCUHL Lanús puede replicarse en cualquier municipio del conurbano con recursos mínimos: un analista con conocimiento territorial, acceso a fuentes abiertas locales, Google Forms, Google My Maps y costo total cero.

¿Querés participar y aportar datos? → Participá

Scroll al inicio